Entrevista al Prefecto de la CIVCSVA

ZENIT

Los instituto seculares, cuyos miembros viven “la consagración en medio del mundo” son “un fermento” que hace “crecer la sociedad” desde el interior, a asegurado el cardenal João Braz de Aviz. El Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica ha hablado al micrófono de Radio Vaticana de la Asamblea General de la Conferencia Mundial de Institutos Seculares (CMIS), que se ha celebrado del 21 al 25 de agosto de 2016.

Unos 140 delegados del mundo entero se reunirán hasta el 25 de agosto para tratar los temas de la formación y de la identidad de los institutos. “Una asamblea verdaderamente importante”, según el prefecto del dicasterio.

El cardenal enumeró algunos aspectos que serán abordador por los participantes: el recuerdo de la “primera mirada de Jesús” a los que ha llamado a esta vocación; la vida fraterna que es “fundamental”; la cuestión de la autoridad y de la gestión de la propiedad, en “una visión de servicio y de comunión de los bienes”.

Otro aspecto a destacar será: la identidad de los institutos seculares, que implica “la consagración en medio del mundo”, como “levadura” que hace “crecer la sociedad” desde dentro. Así, el lugar de realización de su vocación “no está inserta en una estructura clerical o de una congregación”, añadió el cardenal Braz de Aviz, sino “en la vida normal de la familia y del mundo”.

El prefecto precisa el modo de evangelización: “No imponemos la evangelización a la persona; podemos, solamente, testimoniar la vida creyente y la vida creyente vivida se convierte en atractiva, atrae a la gente”. 

Con ocasión del 70 aniversario de la Constitución apostólica para los institutos seculares Provida Mater, firmada por Pío XII en 1947, el encuentro pondrá de relieve la “novedad” de “este tipo de consagración de laicos dentro del mundo” en el tiempo así como en los cambios de contexto.

Según el código de Derecho Canónico, “el instituto secular es un instituto de vida consagrada donde los fieles viven en el mundo tendiendo a la perfección de la caridad y se esfuerzan en contribuir sobretodo desde dentro, a la santificación del mundo” (710).

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