Institutos Seculares

Secularidade consagrada

Duas realidades compatíveis e atuais

Plena secularidade

No mundo

Dentro das circunstâncias comuns da vida

Plena consagração

Seguindo os conselhos evangélicos

Santificar o mundo a partir de dentro

Ano da Vida Consagrada

Evangelho, Profecia, Esperança

PREV
NEXT

Carta Apostólica do Papa Francisco

Às pessoas consagradas para proclamação do Ano da Vida Consagrada

Papa Francisco aos participantes da Vigília de Oração na Basílica Santa Maria Maior

“Deixar o aconchego e ir às periferias”

Alegrai-vos

Carta Circular aos Consagrados e Consagradas

Scrutate

Ai consacrati e alle consacrate in cammino sui segni di Dio.
(Estamos trabalhando na tradução).

La gestión de los bienes

Carta circular de la CIVCSVA. Líneas orientativas para la gestión de los bienes en los Institutos de vida consagrada y en las Sociedades de vida apostólica.
(Estamos trabalhando na tradução).
  • Evangelium: indica la norma fundamental de la vida consagrada que es la «sequela Christi tal y como la propone el Evangelio” (PC 2a). Primero como «memoria viviente del modo de actuar y de existir de Jesús” (VC 22), después como sabiduría de vida en la luz de los múltiples consejos que el Maestro propone a los discípulos (cfr LG 42). El Evangelio da sabiduría orientadora y gozo (EG 1).
    Año de la Vida Consagrada
  • Profetia: indica el carácter profético de la vida consagrada que se configura “como una forma de especial participación en la función profética de Cristo, comunicada por el Espíritu Santo a todo el Pueblo de Dios” (VC 84). Es posible hablar de un auténtico ministerio profético, que nace de la Palabra y se alimenta de la Palabra de Dios, acogida y vivida en las diversas circunstancias de la vida. La función se explicita en la denuncia valiente, en el anuncio de nuevas “visitas” de Dios y “en el escudriñar nuevos caminos de actuación del Evangelio para la construcción del Reino de Dios” (ib.).
    Año de la Vida Consagrada
  • Spes: recuerda el cumplimiento último del misterio cristiano. Vivimos en tiempos de extendidas incertidumbres y de escasez de proyectos de amplio horizonte: la esperanza muestra su fragilidad cultural y social, el horizonte es oscuro porque “parece haberse perdido el rastro de Dios” (VC 85). La vida consagrada tiene una permanente proyección escatológica: testimonia en la historia que toda esperanza tendrá la acogida definitiva y convierte la espera “en misión para que el Reino se haga presente ya ahora” (VC 27). Signo de esperanza, la vida consagrada se hace cercanía y misericordia, parábola de futuro y libertad de toda idolatría.
    Año de la Vida Consagrada
TOP