Economía al servicio del carisma y la misión

La Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica ha publicado un importante documento: “Economía al servicio del carisma y de la misión”, para la gestión económica de todos los institutos (edición Libreria Editrice Vaticana).

Publica ya en italiano y español, y próximamente en inglés y francés.


En los últimos años, muchos institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica han tenido que afrontar problemas de naturaleza económica. Tomando nota de esta situación, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica ha instado a los institutos a ser más conscientes de la relevancia de los asuntos económicos, proporcionando criterios y directrices prácticas para la gestión de los bienes. En este contexto se insertaron los dos Simposios Internacionales sobre la gestión de los bienes, a partir de los cuales se elaboraron posteriormente las Líneas orientativas para la gestión de los bienes en los Institutos de vida consagrada y en las Sociedades de vida apostólica y el documento actual.

El texto que se presentará se propone continuar el camino de la reflexión eclesial sobre los bienes y su gestión; recordar y explicar algunos aspectos de la norma canónica sobre los bienes temporales; sugerir algunas herramientas de planificación y programación sobre la gestión de las obras; instar a los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica a repensar la economía en fidelidad al carisma para ser “incluso hoy, para la Iglesia y para el mundo, la avanzada de la atención a todos los pobres y a todas las miserias, materiales, morales y espirituales, como superación de todo egoísmo en la lógica del Evangelio, que enseña a confiar en la Providencia de Dios.”(FRANCISCO, Mensaje a los participantes en el Simposio Internacional sobre el tema:” La gestión de los bienes eclesiásticos de los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida ” servicio apostólico del humanum y de la misión en la Iglesia “, 8 de marzo de 2014).

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